El pasado 14 de noviembre conocimos la noticia sobre el fallecimiento del Pastor Cristóbal García, líder de la congregación ‘Iglesia de Dios, casa del Padre’, a causa del COVID-19, que ya se ha llevado a más 246.000 vidas en tan solo Estados Unidos.

Cristóbal García, fue uno de los pastores más queridos dentro de la comunidad cristiana de Lynn, Massachusetts y ha dejado una huella grande dentro de su congregación. Es por ello, que Radio Vida Boston desea rendirle homenaje al legado que deja el pastor no solo a sus allegados sino también a cientos de fieles que lo acompañaron por más de 20 años de predicación en su Iglesia.

Pedro García, integrante de la mesa de trabajo de Radio Vida Boston y quién además compartió por más de siete años con el pastor Cristóbal, habló sobre la cercana relación que mantuvo con el pastor, una relación que él describe como de padre e hijo. Recalcó también el significado que tiene la familia: su mayor deseo era que las familias lograran ser exitosas no solamente en su vida espiritual, sino familiar y como empresarios, impulsaba a las personas a marcar diferencia en la sociedad.

Pedro García habla sobre el legado que deja el pastor Cristóbal García tras su muerte

“Una de las enseñanzas que el pastor me dejó era que no había límite, nos decía que no nos quedáramos como estábamos, sino que trascendiéramos, él quería nuestro bienestar (…). Decía que las familias eran primordiales, pero por encima de todo, era nuestra relación con Dios, pues Él es quien nos va a abrir las puertas. También nos decía que no nos detuviéramos en cumplir nuestras metas, y que siempre pensáramos en esas personas que habíamos dejado en nuestros países” mencionó Pedro.

El pastor Cristóbal García llegó a Lynn Massachusetts en el año de 1997, y paso a paso empezó a construir la Iglesia que conocemos hoy en día. Empezó con cinco personas en una casa para luego trasladarse al garaje de una propiedad; seguido a esto, el pastor rentó un lugar donde cabían alrededor de 20 a 30 personas, después rentó un nuevo lugar, hasta que, finalmente, compró la propiedad actual en el centro de Lynn, un lugar amplio y espacioso. Aún así, García todavía tenía sueños de levantar un edificio mucho más grande con espacio suficiente para más de dos mil personas en donde su mensaje no solo pudiese llegar a la comunidad de Lynn, sino a lugares cercanos como Chelsea, Salem, entre otros.

“El pastor siempre nos invitaba a ser personas visionarias, decía que Dios nos había traído a esta nación no a quedarnos como empleados, sino a ser empresarios, así que muchos de la congregación decidieron abrir sus propias empresas y negocios. Siempre mencionaba que debíamos poner a Dios por sobre todas las cosas, que sirviéramos a Él y que le encomendáramos todo lo que hiciésemos” dijo García.

Foto tomada de Iglesia de Dios Oficial

Finalmente, Pedro García dejó un mensaje de esperanza y entendimiento para seguir sobrellevando la situación actual de COVID-19, en especial durante las celebraciones decembrinas que ya se aproximan: “no hay un lugar a dónde correr, debemos tener la fe en Dios que es quien nos protege, pero también nosotros tenemos que entender que hay un protocolo a seguir, que no podemos confiarnos y debemos respetar lo que las autoridades dicen y mantener el distanciamiento. Definitivamente debemos entender que nuestras familias dependen de nosotros, porque si usted se enferma puede ir a contagiar a sus seres queridos, entonces, es necesario que mientras encontramos una solución, seamos prudentes y no pensemos que nunca nos va a tocar porque lo peor ignorar que esto está a la vuelta de la esquina. La confianza en Dios es principal, pero también tenemos que ser muy precavidos”.

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